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Nutrición Felina

Un gato no es un perro pequeño. Y a la hora de hablar de nutrición, esta diferencia importa mucho.

¿En qué consiste?

El gato es un carnívoro estricto, con unas necesidades nutricionales y metabólicas muy particulares. Su baja tendencia natural a beber agua, su relación con la comida y la forma en la que responde a los cambios hacen que tengamos que pensar su alimentación de otra manera.

Pero alimentarlo bien tampoco consiste simplemente en darle más carne o eliminar el pienso.

La edad, el estado de salud, la hidratación, la digestión, la actividad, el entorno y sus propios hábitos también importan.

Con los gatos, además, no siempre podemos cambiar la alimentación de un día para otro. Hay que respetar sus tiempos y adaptar los cambios a lo que cada uno vaya aceptando.

Áreas de trabajo

Alimentación

Alimentación húmeda, natural cruda, cocinada, mixta o comercial. Buscamos una opción que cubra sus necesidades, tenga una buena hidratación y, algo fundamental en gatos, que realmente se la coma.

Hidratación

En el gato, la hidratación merece una atención especial. No solo importa cuánto bebe, sino también cuánta agua obtiene a través de la alimentación y cómo podemos favorecer una mayor ingesta sin forzarla.

Problemas digestivos

Vómitos, diarrea, estreñimiento, cambios en las heces o digestiones que llevan tiempo dando problemas. Reviso la alimentación y los cambios que podemos hacer desde ahí.

Salud renal y urinaria

La alimentación y la hidratación tienen un papel especialmente importante en gatos con problemas urinarios o renales. Valoro la dieta teniendo en cuenta su situación, sus antecedentes y las pruebas veterinarias disponibles.

Control del peso

No consiste simplemente en darle menos comida. Hay que ajustar lo que come sin perder de vista sus necesidades nutricionales, su actividad, su edad y su estado de salud.

Transición alimentaria

Hay gatos que aceptan un alimento nuevo enseguida y otros que no. Las transiciones se hacen respetando sus tiempos, sin retirar de golpe lo que ya comen y sin convertir cada comida en una pelea.

Emoción y salud

Los cambios de rutina, la convivencia, el estrés o lo que ocurre en casa pueden terminar afectando también a la alimentación y al estado general del gato. Es algo que tengo en cuenta cuando valoro un caso.

Interpretación de analíticas

Ayudo a entender el funcionamiento orgánico de tu gato a través de sus analíticas. No diagnostico, pero puedo identificar patrones que merece la pena revisar y, si es necesario, recomendar la consulta con el veterinario o especialista adecuado.

Aviso importante: Los servicios de nutrición felina son de carácter consultivo y complementario. No sustituyen el diagnóstico ni el tratamiento veterinario. Ante cualquier patología, consulta siempre a un/a veterinario/a colegiado/a.

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Cuéntame su caso. El primer contacto es siempre sin compromiso.

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